De acuerdo al mariscal de los Pittsburgh Steelers su costilla está parcialmente dislocada. El problema es, de hecho, mucho más serio que su lesión de hombro. La última vez que un médico escuchó de ella fue sufrida por un jugador de Rugby en 1998.
Roethlisberger reveló a los reporteros que la lesión de hecho podría matarlo al presionar contra su aorta y perforar su pulmón.
La lesión de costillas no fue mencionada por el entrenador de los Steelers, Mike Tomlin en su conferencia de prensa. El golpe en la costilla sucedió en la captura en el tercer cuarto al quarterback que generó también el problema en el hombro.

Este es el último de una serie de contratos que deben ser restructurados en Pittsburgh, que están tienen problemas de administración del tope salarial que podrían causar la salida en la agencia libre del receptor Mike Wallace.
El promedio de jugadas ofensivas en cada partido de la NFL es de 64, por lo tanto, Roethlisberger podría ver acción durante la mitad del partido contra Cleveland. Ello dependerá de la capacidad que tenga para entrenar durante la semana.
Debido a que los Steelers aseguraron un puesto en los Playoffs y están abajo de los Baltimore Ravens en la lucha por el título del Norte de la AFC, el equipo se concentrará en estar sanos para la postemporada.
Pittsburgh ya había definido la lesión de Roethlisberger, sufrida en el primera cuarto de la victoria en tiempo extra del equipo 19-16 contra los Bills, como en esguince.