El partido será televisado el domingo 27 de enero por la cadena NBC y de nuevo servirá como el gran evento que dé la patada inicial a la semana de Súper Bowl. La televisora CBS transmitirá el Súper Bowl XLVII una semana después, el domingo 3 de febrero, desde el Mercedes-Benz Superdome en New Orleans.
"Los jugadores han dejado en claro a través de la NFL Players Association, que les gustaría la oportunidad de seguir jugando el Pro Bowl en Hawaii", expresó el vicepresidente ejecutivo de operaciones de la NFL, Ray Anderson. "Seguiremos apoyando a los jugadores con esta iniciativa para mejorar al Pro Bowl" aseguró."Hemos sostenido varias discusiones con los jugadores en años recientes respecto al Pro Bowl y ellos reconocen que la calidad del juego no ha estado al nivel de los estándares de la NFL. Ansiamos la oportunidad de seguir trabajando con los jugadores con el objetivo de incrementar la competitividad del encuentro de este año" finalizó Anderson.
Los sindicatos de jugadores de baseball, basketball y hockey enviaron un comunicado legal a la corte diciendo que el paro debería levantarse pues las carreras de los atletas son breves y la pérdida así sea de solo parte de la temporada causa daños personales y profesionales para los que no existe ninguna compensación.
La jueza de distrito Susan Richard Nelson emitió la semana pasada su orden para poner fin al cierre patronal. La liga apeló ante el Octavo Circuito, y el mismo panel de tres magistrados emitió el viernes una suspensión temporal de la orden de Nelson.
La NFLPA se reunió y celebró conferencias telefónicas con los mejores agentes antes del Super Bowl y hubo un fuerte apoyo entre muchos de los agentes más reconocidos a realizar el boicot.